martes, 14 de octubre de 2014

BREAKING NEWS: El Papa sigue siendo el Papa

Algunos sitios de noticias han reportado que el Papa Francisco I ha logrado algo increíble: lograr que la Iglesia Católica suene como un grupo de personas decentes. Sorprendentemente, el pontífice ha considerado la posibilidad de dejar prejuicios a un lado a favor de una minoría. En este caso, los homosexuales. "El Papa Francisco acepta a los gays" dicen algunos encabezados escritos por gente que o no saben que significa la palabra "aceptar" o sólo buscan clics.


Para empezar, ¿cuál es el texto que muestra esta supuesta "aceptación"? El documento del Vaticano más compartido es el siguiente (énfasis mío):

"Las personas homosexuales tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana: ¿estamos en grado de recibir a estas personas, garantizándoles un espacio de fraternidad en nuestras comunidades? A menudo desean encontrar una Iglesia que sea casa acogedora para ellos. ¿Nuestras comunidades están en grado de serlo, aceptando y evaluando su orientación sexual, sin comprometer la doctrina católica sobre la familia y el matrimonio?"

Que queda claro que las dos porciones de este texto son preguntas. No son aseveraciones que hablan de la necesidad de aceptación y/o tolerancia. Son preguntas hechas por una institución que se está dando cuenta que ser homofóbico ya no es popular, incluso entre sus seguidores.

Y fíjense bien en lo último. "Sin comprometer la doctrina católica sobre la familia y el matrimonio." Por que obviamente esta "aceptación" no puede incluir el matrimonio de personas de mismo sexo. Obviamente no puede incluir familias homoparentales. Esto no es aceptación. Estas no son ni migajas de aceptación. Esto es un texto que muestra que tan atrasada está la Iglesia Católica en materia de derechos humanos.

Muchos hablan de Francisco I como si fuera completamente impensable que el líder de la Iglesia Católica sea tolerante, abierto y decente. Creo que eso habla peor de la Iglesia Católica que cualquier cosa que pudiera yo decir. Cuándo tu fama internacional es tal que la gente se sorprende cuando lo que dices no está lleno de odio anticuado, tienes un problema.

Lo siento HRC pero si esto es un sismo, es de los que son tan leves que ni te da tiempo de salir de la oficina por un cigarro.

Pero la verdad, lo que más me molesta, es el hecho de que se hagan estas preguntas como si la comunidad LGBTQ no hubiera encontrado ya espacios de fraternidad. Como si los homosexuales estuviéramos esperando la aceptación de una institución que en varias ocasiones ha dejado claro que no nos respeta. Aún cuando el Papa Benedicto XVI (Ratzinger para los cuates) decía que se debía condenar la maltrato físico y verbal de las personas homosexuales, consideraba que esta "tendencia" mostraba "un mal moral intrínseco".

No, la Iglesia Católica no puede venir a hacer preguntas como estas y pretender que las dice desde un puesto moral superior al de nadie. Mejor que se pregunte si los homosexuales quieren pertenecer a su institución. Que se pregunte si está dispuesta a pedir disculpas por los muchos daños que su institución ha causado (y no sólo a los homosexuales). Porque al menos yo no veo su supuesto cambio como algo positivo, lo veo como algo que llega demasiado tarde. Está bien que esté cambiando, sí, pero qué conveniente que su cambio se esté dando cuando ya gran parte de la lucha se ha llevado a cabo.

Habrá algunos que digan: "¡Pero es un cambio enorme para la Iglesia Católica!" Y tal vez lo es, pero en vez de aplaudir un cambio tardío, deberíamos exigir una aceleración en este cambio.

Pero al final de cuentas no hay cambio. El documento simplemente se pregunta si los Católicos pueden vivir al lado de gays sin discriminarlos (respuesta: sí, bienvenidos al 2014). Siguen estando en contra de que tengamos los mismos derechos que el resto de las personas. Siguen hablando de la homosexualidad como un obstáculo por superar. 

En resúmen: qué padre que la Iglesia Católica se esté dando cuenta que los gays tienen "dones y cualidades", pero eso no borra todos los prejuicios previos. ¿Quiere hacer un cambio radical Don Francisco I? Deje de preguntar y afirme. Dígale a sus obispos, cardenales, y sacerdotes que es ridículo afirmar "Dios es amor" desde el púlpito y luego bajarse y expresar prejuicios y odio.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Querida Teresa Álvarez del Castillo: Edúquese

"Hay que respetar mucho las inclinaciones de este tipo de uniones de gente del mismo sexo; sin embargo yo siempre he dicho que la naturaleza es muy sabia y que hay una degeneración y por eso a veces hasta vienen estas enfermedades como el SIDA [...] Apostarle a esto, es a lo mejor alentar a que otros lo hagan. Creo que a veces cuando tienes un problema hormonal lo puedes tratar también como un problema hormonal porque está fuera de lo que es la naturaleza propia del ser humano. Ese es mi punto de vista muy personal pero sin embargo también lo vemos por las complicaciones que estamos teniendo de repente con niños que viven con personas con estas inclinaciones. [...] Vamos a tener que trabajar más fuertemente como sociedad con los padres de familia. Pues es rescatar la familia como núcleo principal, pero la familia tradicional de hombre mujer porque finalmente la otra pues no procede porque no pueden tener familia. [...] Hay gente que tiene un problema genético y hay que atenderse. Sin embargo también hay tendencias y hasta modas y ahí es donde tenemos que tener cuidado."
- Teresa Álvarez del Castillo
Esposa del Gobernador de Durango y Presidenta del DIF de este Estado

El pasado 12 de Septiembre, a alguien se le ocurrió pedirle a Teresa Álvarez del Castillo, primera dama de Durango, su opinión sobre las uniones del mismo sexo. La señora aprovechó la oportunidad para sacar a relucir sus prejuicios e ignorancia sobre el tema pero tuvo el cuidado de decir cosas como "ese es mi punto de vista" para dejar claro que es su opinión y, como todos sabemos, las opiniones son irrefutables

Obviamente le llovieron quejas en redes sociales, así que se tomó la molestia de disculparse y decir que se iba a educar mejor ya que en su posición es importante no mantener prejuicios dañinos.

JAJAJA No. Obvio no. Lo que pasó es que al encargado del Twitter del DIF de Durango le tocó publicar esto:


Me encanta que aún existe esta creencia de que al decir algo ofensivo, la respuesta correcta es afirmar que no era la intención ofender en vez de disculparse, educarse de el por qué lo que se dijo fue ofensivo, y no volverlo a hacer. La intención de la Sra. Álvarez del Castillo es lo de menos, y es totalmente ridículo que intente expresar un "respeto absoluto" cuando dejó claro que piensa que la homosexualidad es "una degeneración", un problema hormonal o genético (dos cosas muy distintas, ya que estamos en eso) que se tiene que "atender". En el mejor de los casos, la primera dama de Durango ve la homosexualidad como una moda.

Me enoja que esta disculpa sea tan poco honesta que ni siquiera la hizo la Sra. Álvarez del Castillo desde su propia cuenta de Twitter, sino que además no viene ni siquiera su nombre. Queda claro que la decisión fue del equipo de Relaciones Públicas del DIF y que la señora no tiene la más mínima intención de educarse.

Pero en caso de que quiera educarse, Sra. Álvarez del Castillo, la homosexualidad no causa SIDA. Tener relaciones sexuales sin protección con gente portadora del virus del VIH es lo que te pone en riesgo. Aunque el riesgo es mayor para la población homosexual masculina, eso no significa que sea nulo para el resto de la población. Pero no creo que alguien que use "la familia tradicional" como estándar cultural esté muy interesada en apoyar la educación sexual necesaria para que los adolescentes (y futuros adultos) de Durango, sin importar su sexualidad, practiquen el sexo como algo placentero y seguro.

Menciona "las complicaciones que estamos teniendo de repente con niños que viven con personas con estas inclinaciones" (bien por usar la palabra "inclinaciones" para dejar clara su homofobia) pero no aclara cuales son. Supongo que está viendo niños con actitudes más femeninas o viceversa. A lo que yo pregunto: ¿Cuál es el problema? Si usted le deja claro a un niño o niña que su sexualidad no lo hace ni más ni menos valioso que cualquier otro, no tiene que preocuparse por su autoestima o desarrollo emocional. Esto por no recordarle que el 90% de la población es heterosexual así que un niño o niña homosexual/bisexual no va a causar el colapso de la cultura Occidental, mucho menos la Mexicana.

Me sigue dando entre risa y lástima todas estas personas que usan a "la naturaleza" como argumento. Si la raza humana ha tenido miembros homosexuales desde que existe un registro histórico, ¿no llega a ser lógico que la homosexualidad es parte natural de la raza humana? Por no mencionar que la homosexualidad existe en muchas otras especies. La homosexualidad no es dañina para el individuo, excepto cuando la cultura en la que el individuo vive se toma la responsabilidad de dañarlo. O de verlo como enfermedad, como lo hace la Sra. Álvarez del Castillo.

Puntos extras por meter a "la familia" en su triste excusa de justificación y seguro José Maria Martinez está muy orgulloso de ver a otra persona que cree que la familia sólo puede ser un hombre casado con una mujer y sus hijos biológicos. La institución de la familia obviamente no acepta a padres/madres solteros, viudos/viudas, parejas en unión libre con o sin hijos, parejas divorciadas, parejas con hijos de matrimonios previos, parejas que no pueden tener hijos, parejas que pueden tener hijos pero deciden adoptar, parejas que deciden no tener hijos, y especialmente parejas del mismo sexo. Ustedes no son familia. Porque obviamente la familia no pueden ser lazos afectivos que se crean entre personas que se cuidan. No, la familia se decide por genética y si tus genes dicen que eres homosexual pues... "hay que tratarse". O no puedes ser parte de una familia.

Todos tenemos derecho a tener una opinión, y si nuestras opiniones se basan en cosas erróneas tenemos el derecho de ser tercos y no cambiarlas. Pero como Presidenta del DIF, las opiniones de la Sra. Álvarez del Castillo no son simplemente su problema. Son problema de todas las familias de Durango y eso incluye a muchas familias que no se adhieren al modelo "tradicional". Si la primera dama de Durango está dispuesta a dejar su puesto en favor a alguien que esté mejor preparado y educado, su opinión sería como muchas otras que escucho a diario: molestas pero desapareciendo lentamente. Pero como es obvio que no, resulta necesario al menos intentar explicarle por qué debe cambiar de opiniones.

Si de verdad le interesa el "Desarrollo Integral de la Familia", Sra. Álvarez del Castillo, lo que tiene que hacer es aceptar que la homosexualidad no es una enfermedad, sino simplemente una característica. Hay gente alta, gente morena, gente que es buena para las matemáticas, y hay gente homosexual. Al igual que la gente heterosexual, formamos parte de familias. Primero como hijos, sobrinos, nietos; luego como pareja (en dónde se es legal hasta como esposos) y por medio de la adopción y otras alternativas, podemos optar por ser padres.

Mi punto es: defender "la familia" no debería ser defender un concepto, sino defender la realidad de las muchas familias que existen. Eso incluye a gente homosexual que son padres, tíos, hijos, hermanos... Y si de verdad quiere mostrar "respeto absoluto a las preferencias sexuales", edúquese y no siga repitiendo prejuicios e ideas erróneas con la excusa de que son "su opinión".

sábado, 28 de junio de 2014

Una Lesbiana Legendaria

Esta semana ha dado mucho de qué hablar en cuanto a género y sexualidad: en Chihuahua el tema del matrimonio igualitario entró a la agenda del Congreso, el Obispo de Veracruz nos compartió sus ideas anticuadas y erróneas sobre la homosexualidad masculina, y en Campus Party mucha gente cuestionó un par de decisiones obviamente sexistas. Sin dejar de lado la Comisión de la Familia y Desarrollo Humano y las constantes declaraciones del presidente de la misma, el senador José María Martínez del PAN, en contra de los derechos de las mujeres y los homosexuales.

Hasta dentro de la misma comunidad LGBTTTIAQ (una palabra y un acrónimo de los cuales hablaré luego) también ha habido debate alrededor de la Marcha del Orgullo, y que tan ofensiva (o no) es la palabra "puto" para cada uno de nosotros.

Dentro de todo esto, me encuentro que quiero hablar de algo un poco menos concreto. Mucho menos concreto, en realidad. Quiero hablar de una lesbiana legendaria.

Si no conocen la historia de los disturbios de Stonewall (y si son L, G, B ó T, deberían), déjenme darles un resumen a grandes rasgos. En los 60s ya se había comenzado a luchar por la aceptación de los homosexuales en la sociedad, pero la sociedad estaba muy acostumbrada a tratar a los homosexuales como mierda y no parecía querer cambiar. Fue en la madrugada del 28 de junio de 1969 que algo pasó. No fue nada planeado, sólo fue un momento donde suficientes personas decidieron que ya no iban a aceptar ser maltratados sólo por ser lo que eran.

La policía de Nueva York estaba muy acostumbrada a llegar a Stonewall Inn, uno de los pocos lugares seguros para la gente homosexual, travesti, y transexual, y humillar a los clientes del lugar. Era rutina: arrestar a los obviamente homosexuales, llevar a los travestis al baño de mujeres para que una policía verificara su sexo, y manosear a las pocas lesbianas presentes por el crimen de atreverse a no desear el cuerpo masculino.

Pero ese día las cosas no iban tan bien para ellos. El camión que se iba a llevar a los arrestados se tardó, lo cual hizo que se formara un grupo grande de gente alrededor de ellos. Los hombres arrestados se burlaban de ellos, actuando de forma exageradamente afeminada, haciendo que los espectadores se rieran con ellos. Los policías, enojados, comenzaron a violentar a los hombres y mujeres arrestados. Es aquí donde entra nuestra lesbiana legendaria.

Esta lesbiana era el estereotipo de la lesbiana machorra. Tenía una herida en la cabeza donde uno de los policías la había golpeado. Intentó escapar varias veces, peleando con hasta cuatro de los policías, gritando insultos como sólo una lesbiana puede. Nadie sabe quien era. Por esto es legendaria. Más que legendaria: mítica.

Si los homosexuales tuviéramos mitología, esta mujer sería un Prometeo moderno. En mi mente esta mujer es una amazona hermana de la Mujer Maravilla. Me la imagino como una mujer fuerte y sagaz, de las que hablan sin rodeos y no se dejan hacer menos.

¿Qué hizo esta mujer? Simplemente volteó al grupo de personas que estaban viendo todo esto suceder y les gritó: "¿Por qué no hacen algo?"

No es una frase particularmente inspiradora. Si la imprimiéramos en playeras dudo que se vendieran muchas. Pero fue la chispa que necesitaba ese grupo de gente para encenderse. La policía intentó apagar esta flama con violencia, lo cual sólo hizo que ardiera con más fuerza. Se empezaron a aventar cosas: monedas (para la "mordida" de los policías), latas de cerveza, zapatos de tacón. Los policías que pudieron huyeron en los camiones, el resto se escondió, irónicamente, dentro de Stonewall Inn. 

Hay muchas más historias de estos disturbios que valen la pena contar, pero por ahora me conformo con que conozcan la historia de la mujer que prendió el fuego.

Después de Stonewall, las cosas cambiaron más rápido. Eso pasa cuando un grupo deja de pedir sus derechos y los comienza a exigir. Un año después, en 1970, la primer Marcha del Orgullo fue celebrada en Nueva York. Grupos activistas aparecieron por todo Estados Unidos (y luego en México en 1971, pero eso no fue sólo por Stonewall).

Así llegamos a hoy, 28 de junio del 2014, 45 años después. Hemos avanzado mucho pero hay cosas que me preocupan. Me preocupa el sexismo que hace que la palabra "gay" a veces no incluya a las lesbianas. Me preocupa el machismo de muchos homosexuales modernos que creen que valen más que otros por ser "varoniles". Me preocupa esta idea nociva que se está propagando que una persona homosexual que se expresa de forma estrafalaria no merece respeto. Me preocupa que haya personas que quieran deshacerse de la Marcha del Orgullo, como si los derechos que tenemos hoy en día no fueran motivo de celebración. La lista continúa.

Pienso mucho en esta lesbiana legendaria, especialmente cuando se acerca la Marcha de Orgullo. Me pregunto si había alguien que la recibiera después de que saliera de la cárcel. Me pregunto si asistió a la primer Marcha del Orgullo de la historia. Pero sobre todo, cuando me empiezo a preocupar demasiado sobre lo que está pasando, sobre lo poco que puedo hacer, sobre lo insignificante que soy ante la enormidad de los prejuicios de la gente; me pregunto lo mismo que ella le preguntó a la gente de Stonewall ese día: "¿Por qué no haces algo?"

Es una buena pregunta.

martes, 24 de junio de 2014

Puto: el que lo dijo

En un acto que no debe sorprender a nadie, la FIFA informó que no habrá sanciones a la selección Mexicana por el grito de "eeeeeeeh puto" que la afición tiene la costumbre de gritarle al portero contrario. No estoy de acuerdo con que la expresión no pueda considerarse un insulto en ese contexto, pero ya expliqué el por qué de eso.

¿Hubiera sido correcto sancionar a la selección? No lo creo. ¿Qué seguiría? ¿Un análisis de todas las porras de cada una de las aficiones de cada país? ¿Un estudio etimológico de cada palabra gritada en un estadio? Aunque sería interesante desde un punto de vista sociológico para descubrir idiosincrasias nacionales, no lograría nada en cuando a eliminar prejuicios.

Pero sí quiero mencionar cinco cosas antes de continuar con otros temas:

1) Sí, las siguientes sedes del mundial (Rusia y Catar) son más problemáticas en cuanto al tema de la discriminación hacia homosexuales, pero eso no justifica la homofobia en México. O ningún otro lado.

2) En varias conversaciones se mencionó que la palabra en el contexto de un partido de fútbol tiene más tintes misóginos que homofóbicos. Puede ser cierto, pero si el problema con la expresión es que es discriminatoria, el problema no se resuelve aclarando que discrimina a alguien más.

3) Más que cualquier porra, me preocupa el hecho de que la gente crea que la discriminación y el deporte son inseparables. Más aún cuando se defiende la discriminación como parte de la "cultura" de este país. Las cosas pueden cambiar, pero eso no va a pasar si no hacemos un esfuerzo para que eso suceda.

4) Muchos defienden la palabra porque la censura está mal. Estoy de acuerdo, pero si a esas vamos, la homosexualidad es algo que ya se censura.

5) Sé que South Park y Louis C.K. tienen argumentos a favor de "faggot" muy parecidos a los argumentos que defienden "puto". En los dos casos son argumentos que se pueden debatir, no parte de algún texto sagrado incuestionable.

En fin, espero que el tema se siga discutiendo y que sigamos avanzando para acabar la discriminación contra homosexuales en vez de regresar al default mexicano de "pues así son las cosas, ¿qué le vamos a hacer?"

viernes, 20 de junio de 2014

Puto: el que lo lea

Después del partido México contra Brasil este martes 17 de Junio, la Fare (Fútbol en contra del racismo en Europa, por sus siglas en inglés) contactó a la FIFA para expresar su preocupación ante la expresión "eeeeeeh PUTO" que los Mexicanos gritan cuando el portero contrario realiza un saque de meta y que los Brasileños prontamente copiaron. La expresión, dicen, es discriminatoria hacia los homosexuales, y podría ser causa de sanciones al equipo Mexicano.

Esto nos pone a los homosexuales en la incómoda situación de explicarle a nuestras amistades heterosexuales nuestros sentimientos ante la palabra. O al menos para mí es incómoda porque yo no pretendo ser un vocero de toda la comunidad gay y la verdad es que sí me molesta la palabra y preferiría que se dejara de usar como agresión pero no estoy a favor de que se censure. Déjenme explicarles:

Primero está la pregunta: ¿Es homofóbica la palabra "puto"?

Respuesta corta: sí.

Respuesta larga: a veces. Depende quien la diga, a quien se la diga, con que intención, y como la reciba la persona a la que se le dijo. En el caso del grito "eeeeeeeh PUTO" que se oye en los estadios, es obvio que se busca que la palabra sea ofensiva. Se usa como un ataque. Y para que funcione como ataque tiene que agredir al que recibe la palabra. 

Tomando esto en cuenta, sí podemos argumentar que "puto" es una palabra homofóbica. La palabra sirve como insulto por los prejuicios que tenemos como sociedad. Los que la usan como ataque aceptan que es sinónimo de "cobarde" o "poco hombre", y si funciona como sinónimo de estas palabras es por el prejuicio de que la homosexulidad masculina es algo afeminado. Lo femenino se asocia con lo débil. Y así descubrimos que la fuerza de "puto" como ataque no sólo se basa en los prejuicios hacia los homosexuales, sino también hacia las mujeres.

Y yo sé que hay homosexuales y mujeres que van a decir que no les importa, que no la toman como ofensa, y que la puedes usar cuando quieras. Pero ni los homosexuales ni las mujeres son un colectivo unidos por una sola consciencia. Hay diferencias de opiniones entre nosotros y las cosas nos afectan en distintos niveles. A algunos nos ofende más que a otros, y ninguno de nosotros está seguro de cual es la manera correcta para lidiar con la ofensa y con la discriminación.

Pero de nuevo, la respuesta termina siendo un sí. Este "sí" tienen un enorme asterisco en el cual entran muchos factores propios de la persona que usa y/o recibe la palabra pero eso no quita que la respuesta base sea "sí".

La siguiente pregunta es: ¿Debería importarte si la palabra "puto" es homofóbica?

Si quieres, supongo. Si no estás actívamente tratando de quitarnos derechos como el Senador Jose María Martinez que salió a decir que un matrimonio gay no es familia y no vas a gritarle "puto" a un niño de 13 años hasta que se suicide, pues mínimo no estás empeorando la situación. Si además alzas la voz y pones un alto a la discriminación hacia homosexuales cuando puedes, entonces felicidades por ser alguien que busca un cambio positivo en tu entorno. Y gracias.

Pero si tu defensa cuando oyes que la palabra "puto" es homofóbica es decir que personalmente no eres homofóbico, valdría la pena que analizaras a fondo porque decides usarla. Que te preguntes porque te es tan satisfactorio causar una reacción en otra gente diciéndoles "puto" y palabras similares. Si descubres que te gusta usarla porque disfrutas de hacer enojar a los que no están a favor de la discriminación contra homosexuales y que tu último refugio es irte en contra de lo "políticamente correcto", tal vez deberías considerar defender algo que no sea tan común como la homofobia.

Quiero dejar claro que no busco que se prohíba el uso de esta ni ninguna otra palabra dentro o fuera de los estadios. La discriminación no se cura con censura y en realidad hasta la puede empeorar pues crea una falsa idea de que los homosexuales tienen una protección especial cuando la verdad es que en  muchos lugares de México (y el mundo) son una población vulnerable. Atacarlos y no sufrir consecuencias es fácil.

La censura esconde el problema, no lo resuelve. Prohibir la palabra "puto" no va a hacer que lidiemos con toda la problemática que tenemos alrededor de la masculinidad dentro y fuera del ámbito deportivo. Que se castigue a un equipo en base a lo que grita su porra no va a hacer más fácil la aceptación de personas abiertamente homosexuales dentro y fuera de la cancha.

Al final sí creo que es algo positivo que se haya abierto la conversación alrededor de esta palabra en este contexto porque el hecho de que la discriminación se haya vuelto costumbre no significa que esté justificada. Me preocupa más ver que muchos piensen que la homofobia es parte inamovible de nuestra cultura que los cánticos en cualquier estadio.

Entonces mi respuesta es sí. Nos debería importarnos si la palabra "puto" es homofóbica, pero tampoco hay que cerrar todo el tema de la discriminación hacia homosexuales en esa palabra. Es sólo una parte de un tema mucho más extenso y complicado. 

Pero ya que la FIFA de repente se ha colocado en contra de la homofobia, igual sería bueno que en vez de defender "puto" o cualquier otra palabra, le dijéramos a sus oficiales que sean coherentes. Los siguientes mundiales están planeados para Rusia (2018) y Catar (2022), dos países donde la homosexualidad se castiga con cárcel. México y Brasil pueden gritar lo que quieran en el estadio, eso no quita que en los dos países las parejas del mismo sexo puedan casarse y adoptar. Sí, en México nos falta camino por recorrer, especialmente ahora que el PAN está súper metido en su idea de legislar como si fueran inicios del siglo pasado (al menos hasta que pasen las elecciones) pero la reacción en contra de estas iniciativas muestran un país donde gran parte de la población no va a aceptar que sus leyes discriminen a homosexuales.

En mi mundo ideal un aficionado le gritaría "eeeeeeeh PUTO" al portero contrario en viernes y el sábado iría a la boda de su amigo gay sin tener miedo a que un puñado de senadores le evite a su amigo empezar una familia por medio de la adopción. Y luego el domingo vería en "Ventaneando" fotos del portero contrario del viernes con su nuevo novio sin que sea un escándalo y no diría nada porque todo mundo sabe que ese portero es gay o bi y a nadie le importa.

Porque, de verdad, la homosexulidad no es un tema tan interesante.

Sólo te gusta gente de tu mismo sexo, y ya.